
De tus ojos la lluvia
tras mi ventana,
mientras amanece
tus pasos sigilosos
permanecen en la noche.
tras mi ventana,
mientras amanece
tus pasos sigilosos
permanecen en la noche.
La ternura de tu ayer
tu corazón tranquilo
se despertará agitado
lo desconocido te espanta.
Siempre me hablaste del miedo
cuando no estás conmigo,
no ves el amor en mis ojos
ni el sentimiento tranquilo.
Cavilando.
Cavilando.
© Igna







13 Cavilaciones:
a veces la distancia con el ser amado, asusta, sobre todo cuando aquella tranquilidad que nos antoja nace de sus ojos de amor...
un beso querido poeta!
Cuando no se está... se busca estar
en el hoy... se buscará el ayer
la lluvia empaña la mirada y no nos deja ver
la ausencia y la nostalgia, aunque el corazón esté saciado de amor, crea imágenes y pensamientos que distorsionan lo que en verdad es.
Complejo el sentir y que dulce lo escribes y que fácil lo dejas entrever
Besos Ignacio
la ausencia fìsica da miedo
y no debiera
mas es dif÷icil conjurar esos demonios.
Inasible,pensar en el amor trae siempre lluvia a los ojos.
Enorme ,cómo siempre
un poema tuyo.
La ternura del ayer será la de hoy y su corazón hoy despertara muy tranquilo, descuida.
No dejes entrar el miedo, cierra puertas y ventanas y cobijate de su aroma envuelto en en acordes y melodias.
Un abrazo compañero.
Te espero…
Hay miedos que son imposibles, desatarlos del alma.
Besitos Igna
A veces lo innecesario no permite ver lo imprescindible.
Besos primordiales
Ay sí, como la entiendo... yo creí que no podía vivir sin él, me daba pánico no tenerlo... sin embargo hoy ya no lo tengo y he subsistido. Esa también debe ser parte de la dependencia que creamos con el otro.
Besos Nachito!
Eso es el miedo a perder al otro, a no confiar en nosotros mismos, a no saber ver cuanto aman los silencios aun despojados de palabras. LOs gestos también hablan y las miradas, dicen.
Un abrazo
Guau, qué blog más delicioso, yo que venía a darte las gracias por tu visita y... que digo que me quedo con esta dire.
Querido nacho, sólo paso a despedirme. Me voy por un tiempo. Nos leemos al regreso. Cuídate...
Un beso
El miedo de que la distancia se torne ausencia...
Abrazos
Nada más hermoso que poder ver el reflejo de ese amor en la mirada...ni más estimulante!
Estoy retomando de a poco, después de lidiar con mi pc y la conexión que esta empeñada en fastidiarme desde hace un tiempo.
Muchas gracias por estar y acompañarme con tus comentarios
Un abrazo inmenso
Me dejaste sumida en el silencio de la noche y ese latido de un corazón anhelante de compañía...
Abrir tu ventana, es respirar poesía pura...pese a las lluvias.
Abrazos admirados, Nacho.
Anna Francisca
Publicar un comentario en la entrada
Dime lo que quieras, respeto todas las opiniones.
Compañero, el Dios en Quién yo creo,
no nos manda el problema,
sino la fuerza para sobrellevarlo.